COMIENZA EN CORDOBA LA XVIII SEMANA DE ETICA Y FILOSOFIA POLITICA

Los días 13, 14 y 15 de enero de 2016 tendrá lugar en Córdoba la XVIII Semana de Ética y Filosofía Política, que tiene categoría de Congreso Internacional y está organizado por la Asociación Española de Ética y Filosofía Política.

Con el subtítulo Desafíos Públicos, el objetivo de este Congreso es facilitar la interacción y la colaboración entre investigadores y grupos de investigación de la comunidad universitaria europea e iberoamericana en torno a los retos éticos y políticos característicos de aquellos espacios compartidos que hoy son las democracias contemporáneas, las relaciones internacionales, los vínculos personales y profesionales, y el trato con los animales no humanos y la Naturaleza.

El Instituto de Estudios Sociales Avanzados estará presente en la XVIII Semana de Ética y Filosofía Política a través de su investigador Fernando Aguiar, que coordinará, junto al Profesor de la Universidad de Jaén, Francisco Garrido Peña, la Mesa Temática 14 titulada ¿Ética experimental?.

A juicio de Aguiar y Peña, la ética como rama de la filosofía práctica se ha movido hasta ahora en un campo estrictamente teórico y de revisión conceptual. Elaborar, deshacer, descartar, seleccionar recuperar, contravenir o redefinir conceptos ha sido la principal función de los filósofos morales o prácticos hasta nuestros días. Sin embargo, la realidad ha perturbado de manera radical este confort intelectual y disciplinar. Dos tipos de hechos han marcado esta perturbación: los filósofos morales han empezado a preocuparse por las ciencias (bioética, ética ecológica, neuroética) y los científicos ha comenzado a estudiar las ideas y las conductas morales desde un prisma experimental (psicología, sociología, economía biología evolutiva, etología, neurociencias). Ninguno de esto dos hechos son completamente nuevos, pero sí la relevancia y la amplitud que en nuestros días han tomado. Una conclusión parece evidente: la ética no puede ignorar en su trabajo teórico la información que proviene de las disciplinas científicas a las que estudia (la medicina o las neurociencias, por ejemplo) o que la estudian (la psicología moral o la biología evolutiva). Ahora bien, ¿tiene que limitarse a trabajar con los materiales que le aportan las ciencias? ¿No puede, o no debe, la filosofía práctica diseñar un acceso directo a los hechos y las ideas morales con el rigor metodológico de los diseños experimentales? Y si la ética se convierte en una disciplina experimental, ¿en qué se diferenciará de la psicología moral o de la economía conductual, por citar dos casos de disciplinas especialmente cercanas? Estas y otras cuestiones se analizarán en la mesa sobre ética experimental, cuyos ponentes puedes consultarse aquí.

 

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